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Colaboración para El Nacional: Río Mundial, olímpico y mágico

Páginas centrales del Suplemento Viajes (Domingo 24 de enero de 2010)

Río mundial, olímpico, mágico
 
El país continente guarda maravillas
 
Las universidades de Michigan y California le otorgaron a Río de Janeiro el título de la “ciudad más cordial del mundo”, su Cristo Redentor fue elegido como una de las nuevas Siete Maravillas, y, recientemente, la capital carioca sumó un gran logro (Parabens Rio!), fue escogida como sede de los XXXI Juegos Olímpicos a realizarse en 2016, las primeras Olimpíadas en América del Sur, es que Río es la “Ciudad Maravillosa”.
 
Brasil es un “país continente”, uno de los más grandes del mundo (ocupa el quinto puesto entre China y Australia), y cuenta con aproximados 200 millones de habitantes. Sus ciudades demuestran su inmensidad, en ellas relucen, entre tantas otras cosas, imponentes obras arquitectónicas diseñadas por artistas de la talla de Oscar Niemeyer. A la vez, Brasil es un país verde, lleno de naturaleza en esplendor. Ese verde que vibra en su bandera, habla de una nación esperanzada, optimista.  
 
Brasil es una de las cuatro economías de mayor crecimiento del mundo (junto a China, Rusia y la India). Entre tantos otros avances, su ciudad bandera, Río de Janeiro, fue elegida como la sede de los Juegos Olímpicos de 2016, en ella también se jugarán (en su adorado Maracanã) los partidos de apertura y cierre del Mundial de Fútbol de 2014. 
 
En Río se percibe la modernidad: en el metro los avisos de las estaciones son pronunciados en portugués y en inglés, las vallas publicitarias muestran ingenio en cada rotación, en algunos autobuses se puede escuchar música clásica. Hay a la vez una atmósfera caótica, el mensaje de “ordem e progresso” de la bandera choca con el frenesí improvisado.
 
Fulgor carioca
 
Río de Janeiro es una ciudad de contrastes sorpresivos. Hay construcciones antiguas muy imponentes porque en ella se asentó el poder ejecutivo durante la mayor parte de la historia de Brasil (único país de Latinoamérica en el que existió una monarquía). Esta vibrante “Cidade Maravilhosa” es famosa por sus carnavales, sus cultos a Yemanja (la Diosa del Mar), su paisajismo y más.
 
En Río la hermosura natural se mezcla con la de las creaciones artísticas. La gracia de su gente, sus eventos culturales… conforman una “mistura” que juega amistosamente. Es notable que los prominentes morros, las playas, su flora, fauna, se encuentran inmersos en la forma de ser carioca: armónica, vistosa, indomable. Por ejemplo, la ciudad está minada de grafitis artísticos y otros vandálicos que también encierran cierto arte.
 
En Río basta con dar un paseo para encontrar rarezas como una iglesia con una pajarera (Paróquia Ressurreição‎). A toda hora en sus “ruas” se dejan ver personajes capaces de hacerte sentir que formas parte de una película: un hombre bien vestido con la cara sangrada que va como si no pasara nada. Una mujer morena muy gorda, con un gran afro, andando por la vereda con mucho ritmo y con una franela con su foto que dice: “Eu sou mi fan”. Una señora en una silla eléctrica saludando a todo el mundo y tirando besos. Otra que va corriendo por la pasarela de Ipanema siguiendo el curso ondeante mosaiqueado tan característico de la ciudad gritando “¡Aaaahhh!”, estos giros reflejan la ondulante forma de ser carioca.
 
Muita brincadeira
 
El humor de los habitantes de Río fluye y suena caudalosamente. Hacen muecas, actúan, pareciera que quieren hacerte reír a como dé lugar, y lo hacen muy seriamente. Cuando me regalaron mi primer mapa de la ciudad me dijeron: “Vocé tein que cuida seu gps manual, porque é muito mais caro que aquele digital”. Seguidamente, unos recién conocidos me explicaron la expresión «vamos embora» (que significa partir de una vez) me dijeron que en Río algunos la abrevian y dicen sólo «bora». Luego me preguntaron:
¿Bora? Y yo respondí: Bora. “Ah, como que você e un é um “borador”, va onde seja, no le importa ni pra onde”.
 
Además, cuando los cariocas hablan suelen subir el tono de voz. Tal vez gritar ayuda a drenar el estrés, y por eso lucen despreocupados, pero a la vez tanto grito agobia y por eso quizá se percibe cierta locura reinante. Los vendedores atienden de manera relajada (a veces excesiva), trabajan mientras bromean y bailan. Pareciera disfrutan gran parte del día, el chofer del autobús puede cantar mientras conduce (aunque el tráfico sea pesado), también el obrero de la construcción canta cuando ve pasar una garotinha. Dan ganas de quedarse en Río hasta encontrar el secreto que permite hablar y cantar solo, sin sentir ningún complejo.
 
En Río la mayoría de la gente viste de manera sencilla, en shorts, camiseta (o sin ella), es normal andar prácticamente desnudo (en sunga), se está yendo o regresando de la “praia”. Los tatuajes (súper comunes) son los que cuentan. No obstante, en su informalidad, en Río se observa un estilo clasicista de influencia francesa.
 
Cero aburrimiento
 
En Río es difícil pasarla mal con tantas opciones recreativas, deportivas y culturales. Es recomendable hacer el circuito clásico: ir al Corcovado, al Pan de Azúcar, el Jardín Botánico (“museo vivo”) uno de los más importantes del mundo, visitar la Catedral, el centro histórico, Santa Teresa, Lapa, las “escolas de Samba”, para esto último es preciso prestar atención a su programación diaria: http://liesa.globo.com/
 
Igualmente, en Río siempre hay fiesta, pareciera que entre tantos carnavales, los cariocas le han agarrado tal gusto a la celebración que se mantienen probándolo durante todo el año. 
 
Estas visitas samberas tienen costo, y Río no es una ciudad barata (es aún más cara en carnaval y en año nuevo), aunque al estar en Río se tiende a olvidar esto, los precios pasan a estar en otro plano, quizá se siente que vale la pena pagar más, o no hay ganas de estar sacando cuentas.
 
También hay opciones gratuitas como ir a las playas en donde se juntan los pobres con los ricos; o recorrer el Parque Do Flamengo, la Marina da Glória que comienza con el Museo de Carmen Miranda y termina con el de Arte Moderno. Sus parajes y sus instalaciones deportivas marcan lo urbano. En el recorrido es imposible no toparse con el impresionante monumento en honor a la Fuerza Armada Brasileira que participó en la Segunda Guerra Mundial. 
 
Otra opción gratuita son las prolíferas ferias al aire libre que se arman los domingos en la Plaza General Osorio de Ipanema, y en la noche al lado de la playa de Copacabana. La sensación es la de estar dentro de un cuadro en movimiento lleno de cuadros. En la feria playera se ve a un lado el mar de fondo y al otro los edificios clásicos vecindados por los grandes hoteles 5 estrellas. Es que en Río no es raro voltear y sentir que lo que está al frente podría ser una postal que bien incluye a los personajes que se observan.
 
Tentaciones que parecen de otro mundo
 
Caminando en la playa, jugado al vóley, trotando, uno se topa con mujeres y hombres (garotas y garotos) de cuerpos esculturales, semblante sereno y amplia sonrisa que descalabran con sólo verlos. Muchos no son cariocas, en Río vive gente de todas partes de Brasil y del mundo. Visitar esta ciudad solo o acompañado puede cambiarle la vida a cualquiera. Si Nueva York es la “gran tentación”, Río son muchas. Cabe decir que hasta el día viernes (sexta-feira) es abreviado así: «Sex».
 
Las tentaciones son también consumibles, los negocios de jugos (sucos) están por doquier, allí puedes probar frutas que sólo son populares en Brasil, como el açaí, el cajú, la graviola. En las panaderías se pueden degustar, además del famoso Pão de Queijo, sabrosos “salgados” (pasteles) rellenos de camarón, pollo o pavo, tan suaves que se derriten en la boca como un postre
Favelas famosas
 
En 1996 Michael Jackson aterrizó en Brasil para hacer su video «They Don´t Care About Us» (dirigido por Spike Lee) en la favela «Dona Marta», ubicada en uno de los morros a las afueras de la ciudad. Las favelas son asentamientos de viviendas gigantescos llamados así por una planta que se encuentra en los morros. La realización del video de Jackson causó controversia ya que muchos consideraron que afectaba negativamente la imagen de Brasil en el exterior. Sin embargo, han sido numerosos los realizadores brasileiros que han alcanzado fama mundial retratando la cara pobre de esta ciudad, entre ellos Fernando Meirelles con su película “Ciudad de Dios”.
 
Y aunque los próximos eventos deportivos de talla mundial impulsarán importantes mejoras en la capital carioca, por otro lado, muchos critican que más que todo se hará maquillaje y no un trabajo que haga evolucionar la calidad de vida. Igualmente, es innegable que al decir Río de Janeiro millones de personas piensen en sus favelas.
 
Una de estas favelas que ha alcanzado gran notoriedad es Rocinha, conocida como la favela más grande de Sudamérica. Tras una ardua labor del gobierno y de otras organizaciones, Rocinha fue pacificada y hoy varias empresas turísticas ofrecen paseos guiados, algunos más voyeristas que otros. Entre estas compañías recomendamos Favela Tours: http://www.favelatour.com.br/, o Exotic Tours http://www.exotictours.com.br/ las cuales contribuyen con la comunidad donando la mitad del costo de la entrada a guarderías o centros de asistencia vecinal.
 
En Río se mezclan el mar con la selva, los pobres con los ricos, los negros con los blancos, los que van de paso con los moradores, la arquitectura moderna con la antigua, la samba y el bossa nova, y mucho más. Estas son algunas piezas que conforman este Río torrentoso de emociones, que inunda rápidamente al espíritu con mucho color y calor, un Río que conduce a lugares inesperados.
 
En portuñol 
 
El idioma portugués es otro elemento que forma parte del paisaje carioca, como toda lengua esta nos ayuda a comprender la idiosincrasia del pueblo que lo habla. Por ejemplo, “gracias” se dice “obrigado” lo que significa que quien lo dice queda “obligado” a hacer lo mismo. Cuando se visita Río el “portuñol” sirve para hacerse entender, eso sí, hay que pedirles que “fale devagar” (que hable despacio) aunque siempre se pueden cometer errores: como decir que necesitas tomar una “buseta” ya que así llaman al órgano sexual femenino. También resulta curiosa la expresión “Caraca”, la que pronuncian cuando algo les sorprende.
 
Recomendaciones:
 
Cidade do Samba, reciente atractivo turístico que ocupa un área de de 114.000m2, fue construida por la Prefectura de Río de Janeiro en la zona portuaria.
 
Página web de la Prefectura de Turismo de Río: http://www.riodejaneiro-turismo.com.br/pt/
 
Página web del Instituto del Patrimonio Cultural Histórico y Artístico Nacional: http://portal.iphan.gov.br/

Comunicador Social (UCAB). Editor de textos (Universidad Complutense de Madrid). Colaborador en varios medios de comunicación.

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