YouTube, el fenómeno “Broadcast yourself”

Su nombre invita a participar, a ser parte. YouTube. Traducido: Tú tubea. Su slogan refuerza la invitación: “Broadcast yourself”.

En algunos países se le dice “tubear” a dar la primicia noticiosa (el tubazo), esto ha sido realizado desde hace décadas por la televisión (a la cámara se le dice tubo). En inglés YouTube suena parecido a “You too”: tú también. En español, YouTube es semejante a “yo tuve”, o “yo estuve”.

YouTube es fiel a la tendencia internáutica de transformar a los usuarios en “prosumers”: productores y consumidores de contenido. La interacción es la clave.

YouTube comenzó a operar en noviembre de 2005, y a los pocos meses ya costaba una inmensa fortuna. Google la compró lo más pronto que pudo en lo que fue una de las adquisiciones más comentadas de los últimos tiempos.

Aclaración:

Los internautas cada vez somos más en el mundo, pero aún es difícil hablar de masificación. La sociedad conectada avanza con velocidad; sin embargo, a la vez crece la brecha con los desconectados, nuevo sinónimo de tercermundistas, cuyo mayor número se encuentra en África. La popularidad de Internet posee una segunda variante: la sub-utilización del inmenso potencial de sus herramientas.

Fenómeno “Broadcast yourself”

La TV da la pelea con programación bajo el mando de los usuarios. Plataformas como Netflix, HBO, cada día son más fuertes, pero aún limitan a sus usuarios a una serie de opciones. A la TV tradicional, e incluso al cine, les ocurre con YouTube lo que ellos le hicieron pasar a la radio o a la prensa. Por eso, lo más inteligente que puede hacer la TV es integrarlo: los canales de TV tienen un canal en YouTube.

La integración TV-Internet nos muestra programas de TV en directo en los que los televidentes pueden comunicarse con los conductores y los otros televidentes usando webcams. YouTube abre la gama de opciones para incluir lo que no esperabas ver. Cada vez más personas se animan a colocar sus videos. Las primeras camadas reciben a los que luego de ver cientos o miles de videos averiguan cómo pueden subir uno(s) también.

YouTube rompe con la barrera que separa lo público de lo privado. Cualquiera con acceso a Internet puede ver todos los acontecimientos que hayan sido grabados y publicados. Es a la vez una herramienta poderosa en lo laboral y empresarial. Por ejemplo, para el mercado inmobiliario, turístico y educacional ofrece grandes ventajas.

YouTube sirve para exhibir el talento: muchos lo usan para promocionarse. Así impulsa la difusión artística: los realizadores independientes de cine y TV ya no tienen la barrera de dónde exhibir sus ideas.

Muchas empresas han comprobado su gran efectividad con costos ínfimos, en comparación con los anuncios en TV. Innumerables marcas han diseñado concursos en YouTube, generando un marketing viral de increíble potencia.

Es una herramienta educativa y una fuente de información histórica. Muestra episodios como: El asesinato de JFK, el discurso de Martin Luther King, la llegada del hombre a la luna, la explosión del Challenger o muchas explicaciones científicas como las del proceso de la fotosíntesis.

Da la oportunidad de completar la imagen que tenemos de ciertos recuerdos. Tal vez habíamos escuchado muchas veces una canción, pero nunca visto el video.

La lista podría seguir…

Cada vez más páginas linkean a YouTube. Las novedades no se detienen. En Internet, como en la vida real, cuando algo tiene fuerza comienza a sonar en todos lados, es que Internet es parte fundamental de la vida.

YouTube es un gran impulsor de cambios, su jugada es tan sencilla como compleja: invita a la sociedad a verse a sí misma. Su efecto es como el de las drogas: paradójico. Algunos se intoxican al no parar de verlo, otros lo usan para búsquedas especiales, y otros lo consideran la encarnación del demonio.

Cada vez son más los que pasan horas tecleando lo que les viene a la cabeza, para luego reír (y hasta llorar) contemplando sus hallazgos: shows musicales, programas de TV que hace años dejaron de ser emitidos, dibujos animados…

El fenómeno “Broadcast yourself” es inagotable: jamás llegaremos a conocernos completamente.

Comunicador Social (UCAB). Editor de textos (Universidad Complutense de Madrid). Colaborador en varios medios de comunicación.

2 Comments

  • benedett!

    16 marzo, 2009 at 01:21

    Definitivamente el tema de los «Broadcast yourself» cada vez toma más fuerza. Lo que escribís me parece insteresante; pienso que al respecto como lo plantean algunos teóricos de la comunicación, aquí es necesario empezar a mirar con detenimiento más allá de las tecnologías y sus desarrollos contantes, las relaciones socio técnicas que los usuarios empiezan a hacer de cada uno de estos elementos tecnológicos. Laura Siri, en un análisis similar al que vos hacés de you tube, plantea cómo no importa las creaciones tecnológicas, sino los usos y resignificaciones que los usuarios hacen de ellas. Eso lo hace evidente casos como el que vos planteas e los concursos que las empresa aérea europea hace basandose en you tube como soporte. En fin, este tema como sabés me interesa demasiado, lo que hay que empezar a mirar con detenimiento es la transmisión instantánea que hacen páginas como justin tv, que es algo en lo que you tube aún no llega.

    Saludos

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