Nociones de la profesión editorial

 
 

El trabajo del editor busca consolidar la palabra escrita en el tiempo. En la elaboración de un libro intervienen muchos factores, por lo que el rol del editor es comparable al de un director de orquesta. Hay que coordinar al autor, corrector, ilustrador, diseñador, impresor, distribuidor, y al resto de los implicados (tomemos en cuenta la tendencia a contratar fuentes externas). El editor supervisa los procesos para que fluyan, prevee las posibles fallas en cualquiera de las fases, nada se puede improvisar.

El inicio de la elaboración de un libro comprende la revisión por parte del editor del manuscrito propuesto, para así cerciorarse de su calidad. Si esto se le imposibilita, su responsabilidad es hacerlo leer por al menos un lector especializado. Estos lectores pueden hacer un informe de lectura en el que se incluyen datos específicos como qué libros compiten con éste y cuáles son las posibilidades que se vislumbran en el mercado para esta obra.

Las casas editoras tienen una línea editorial, esto es la posición que asumen ante la sociedad y el mercado; es decir, a qué temas se dedican y de qué manera. Bajo los parámetros de la línea editorial se constituye la cartera editorial: conjunto de obras a elaborar a corto, mediano y largo plazo, las cuales son distribuidas mediante un plan editorial. Esta cartera podría estar coordinada por uno o varios Directores de Colección quienes son especialistas en determinadas áreas. Por ejemplo: literatura francesa o para adolescentes.

Finalmente, todo el esfuerzo de la casa editorial resultaría fallo si la obra no se distribuye o promociona. De estos procesos hablaremos en otras entradas de este blog.


Esperamos que esta lectura haya dado luz acerca de la labor editorial.

Sin embargo, tome en cuenta que cada casa y profesional editorial es un mundo.

Comunicador Social (UCAB). Editor de textos (Universidad Complutense de Madrid). Colaborador en varios medios de comunicación.

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